Hotel: La Jolie. Precio: 50 €Lo mejor: La Central de Correos y las pagodas del barrio de Cholón.Lo peor: El tour al delta del Mekong, y la ciudad Ho Chi Minh en general. Llegamos a Ho Chi Minh City el día 3 de diciembre a las 12, cuando bajamos del avión ya comenzamos a sentir un calor asfixiante, con mucha humedad (no quiero ni pensar lo que será en verano). Buscamos la parada de autobuses (con algo de dificultad, tuvimos que preguntar a varias personas hasta dar con la parada); el autobús es el número 152 y la parada está nada más salir del aeropuerto, a la derecha, al cruzar la calle.El autobús nos dejó en la estación de autobuses, que está frente al mercado, desde allí fuimos andando hasta el hotel, hicimos el checkin, y salimos a conocer la ciudad. Desde el principio fue algo agobiante, asfixiante, teníamos mucho calor y el tráfico era igual de caótico que en Hanoi, pero a lo grande, ruido continuo de coches y motos, la contaminación que se mascaba, y el calor lo hacía todo más difícil... Íbamos con las camisetas mojadas por el sudor.Fuimos a comer algo, estuvimos en un restaurante para locales llamado Bun Cha Hanoi, situado en el 26/1 de la calle Le Thanh Ton. Nos gustó.Luego fuimos a ver la catedral de Notre Dame (nada del otro mundo), la central de correos (nos encantó), y ya cuando anocheció estuvimos dando una vuelta por toda la zona más "chic" de la ciudad, donde están todos los famosos hoteles en que se alojaron los corresponsales de guerra y los militares, y dónde también hay muchos centros comerciales y firmas de ropa.Esta fue la primera ciudad que vimos que tuviera decoración navideña, la de las calles la estaban montando, pero la de los centros comerciales ya estaba toda montada (fuera, ocupando la acera). Nos sorprendió mucho la cantidad de gente (aparentemente, vietnamitas) que se hacía fotos con esta decoración, había incluso fotógrafos profesionales o ofreciendo sus servicios...Cogimos en el mismo hotel una excursión para el día siguiente a los túneles de Cu Chi, con la agencia KIM TRAVEL. Precio:235.000 VND cada uno.Al día siguiente, a las 8:30 nos recogieron. A mitad de camino pararon en una fábrica del gobierno que da trabajo a personas con algún tipo de deficiencia física, nos explicaron cómo hacían los diferentes trabajos (todos de manualidades, que después venden), y nos dejaron un tiempo en la tienda por si alguien quería comprar algo. Yo creo que está parada la harán gran parte de las agencias, porque había un montón de autobuses.La visita a los túneles de Cu Chi (90.000 VND cada uno), más o menos bien. Podía haber estado mejor, pero eso es lo que es, una especie de parque de atracciones de la guerra. Está bien porque te cuentan como vivían los vietnamitas en los túneles, que reglas tenían que seguir, cómo lo hicieron,... Pero por otro lado aquello es absolutamente turístico (obvio, no?), y el sonido de los disparos, sobretodo en la última parte de la visita, es bastante desagradable.Después de esto, volvimos a la ciudad y le pedimos al guía que, como queríamos ver la pagoda del emperador de Jade, nos dejara a medio camino de nuestro hotel. No teníamos hambre (habíamos tomado algo en los túneles de Cu Chi). Fuimos hasta la pagoda andando, no fue nada del otro mundo, y luego decidimos ir hasta otra pagoda, la Xa Loi. En general, somos bastante andarines, como se puede comprobar, pero en esta ciudad el andar nos vino grande en varias ocasiones, una de ellas ésta (nos bebimos 1,5 litros de agua en 30 minutos!!).Nuestra idea en un principio era haber cogido una excursión de dos días y una noche al delta del Mekong, para salir el día 5 y volver el día 6 a Ciudad Ho Chi Minh, de modo que nos diera tiempo a coger el avión a Siem Reap que teníamos el día 6 a las 19:00; pero cuando empezamos a preguntar vimos que no había posibilidad de hacer eso, porque esas excursiones volvían a Ciudad Ho Chi Minh sobre las 7 de la tarde, y no nos daba tiempo. Así que, en vista de que la ciudad tampoco nos parecía excesivamente atractiva, decidimos coger una excursión de ida y vuelta en el día para ir al delta del Mekong. Una de las peores decisiones que tomamos en el viaje, resultó una "excursión-timo".
Nos costó 395.000 VND cada uno, era de la agencia KIM TRAVEL y se suponía que el objetivo era "ver cómo viven los locales en el delta del Mekong" visitando para ello las islas Dragón, Unicornio, Fénix y dando un paseo por los canales. La visita realmente consistió en llevarnos a sitios preparados especialmente para los turistas, donde intentaban que compráramos de todo (caramelos de coco, miel, licor de serpiente, manualidades varias,...), y el paseo por los canales consistió exactamente en una caravana de botes con turistas yendo río abajo; luego nos condujeron en bote a motor hasta el lugar donde comeríamos (la comida, bastante mala), y luego de vuelta al autobús que nos llevó al hotel. Terminamos la excursión sobre las 16:30.El resto de la tarde la dedicamos a caminar por Ciudad Ho Chi Minh (asaditos de calor), viendo pagodas.La última mañana la dedicamos a visitar el barrio de Cholón. Aquí tuvimos el otro gran error de Ciudad Ho Chi Minh, que fue intentar ir andando. No calculamos bien, pensamos que estaría más cerca, y al final nos tiramos casi 2 horas andando (porque además tardamos más de la cuenta, porque estábamos despistados, pensando que estaría más cerca, y "torpeamos" un poco). Al final llegamos y por lo menos la visita mereció la pena, nos gustaron mucho las pagodas de esa zona, y había mucha gente, tanto locales rezando como turistas. Para volver, claro, cogimos un taxi. Nos costó 80.000 VND. Dedicamos los últimos momentos a dar una vuelta por el mercado de Ben Thanh, y luego fuimos al hotel a por las mochilas, fuimos andando hasta la estación de autobuses y cogimos el número 152 para ir al aeropuerto. Destino: SIEM REAP!!!
Hotel: Pilgrimage Village. Precio: 70 €Lo mejor: Las tumbas imperiales y la ciudadela.Lo peor: El hotel estaba excesivamente retirado de la ciudad (aunque por lo demás fue inmejorable).Llegamos a Hue a las 12:30, bajamos del autobús, mucha gente ofreciendo alojamiento y transporte, pero decidimos andar un poco para también ubicarnos y saber cómo llegar al hotel.El hotel en Hue era el hotelazo, el lujo que nos habíamos permitido. Es un hotel de lujo, fantástico, y el único inconveniente que tiene es que está un poco alejado de la ciudad, pero dispone de shuttle.Para llegar, primero fuimos en taxi, hicimos checkin, y nos dijeron que aún no nos podían dar la habitación, así que dejamos las mochilas y nos fuimos a ver la Ciudadela. Fuimos en el shuttle, que nos dejó como a 20 minutos andando de la Ciudadela.La entrada cuesta 105.000 VND por persona, desde abril de 2013 (antes costaba 55.000 VND, menudo subidón
).Llegamos a la Ciudadela como a las 14:30, y cierran a las 17:00, pero en dos horas y media nos dio tiempo a verla más o menos bien. Nos gustó mucho, y eso que también fue parcialmente destruida en las guerras de Indochina. Tiene grandes paseos, edificaciones de distintos tipos y con diferentes funciones,...A las 17, hora límite, salimos y nos fuimos a buscar un sitio en el que comer. Llevábamos alguna recomendación que habíamos apuntado de blogs y chats, pero o no estuvimos muy finos o la hora era mala, además se puso a llover relativamente fuerte. El caso es que ya era tarde y sobre las 18 acabamos entrando en un Restaurante bastante occidental. Comimos comida típica de Hue y descansamos un rato.Cuando salimos, dimos una pequeña vuelta por la zona y buscamos una agencia en la que contratar la excursión del día siguiente a las tumbas imperiales. Casi todas las agencias ofrecían un Tour por tumbas imperiales + Ciudadela en un día completo, pero daban la posibilidad de escoger sólo la opción de las tumbas con medio día. Finalmente, cogimos la excursión con la agencia Sinh Tourist por 123.000 VND cada uno, nos recogía en nuestro hotel al día siguiente a las 8 y nos devolvería sobre las 13. Después de esto, decidimos coger un taxi al hotel, porque el shuttle no pasaba hasta las 21:30 y no queríamos esperar tanto. Además, ya que estábamos en un hotelazo también habría que aprovecharlo, no?
A la mañana siguiente, nos levantamos, desayunamos e hice Tai-Chi (gratuito en el hotel de 7:00 a 7:30) y un rato de yoga (también gratuito de 7:30 a 8:30, pero este no me daba tiempo a hacerlo completo). A las 8:15 nos recogió el autobús para hacer la excursión a las tres tumbas principales: Minh Mang, Khai Dinh y Tu Duc; espectaculares!! Creo que para visitar esto conviene coger una excursión con guía, porque te explica muchas cosas qu3 de otro modo no entenderías, y sólo verías un lugar bonito con edificaciones también bonitas.A la vuelta de las tumbas, le pedimos al guía que no nos llevaran al hotel, sino que nos dejaran en la ciudad, nos bajamos y fuimos a visitar el mercado de Dong Ba, en el que no nos cruzamos con ningún turista.Luego fuimos a visitar la pagoda de Thien Mu (en taxi, pues está un poco alejada), y nos gustó mucho, había monjes cantando dentro y el entorno es precioso, con varias edificaciones, un jardín de bonsáis muy bonito,... Además, la lluvia de aquel día nos parecía que le daba un encanto especial.De allí buscamos un taxi que nos llevara de vuelta al hotel, a descansar hasta el día siguiente, que tocaba vuelo a Ho Chi Minh City.
Hotel: Hoi An Trails Resort & Spa. Precio: 60 €Lo mejor: Las ruinas de My Son, y la comida.Lo peor: Excesivamente turístico, y la ciudad no tiene apenas nada que ver (para nosotros).Dedicamos mañana del día 30 a visitar las ruinas de My Son. Una pena ver cómo se destruyeron durante la guerra, tenía que ser espectacular, pero sólo quedan algunos templos, y parte de otros. En cualquier caso, para nosotros mereció la pena, no sólo por las ruinas sino también por el entorno.De vuelta a Hoi An, nuestro hotel tenía servicio gratuito de bicicletas, y se nos ocurrió la maravillosa idea de coger dos para ir al centro de la ciudad. Cogimos las dos bicis y, en el camino al centro, a la mía se le salió dos veces la cadena, con la consiguiente parada, volver a ponerla en su sitio, cabreo,... Hasta que nos cansamos, decidimos volver al hotel a dejarlas e ir andando, no nos apetecía andar cargando con las bicis y tener que volver de noche en ese mismo plan. Dejamos las bicis y volvimos al centro, buscamos un lugar donde comer en la calle Bach Dang que está junto al río, y probamos las tres especialidades típicas de la ciudad: rosas blancas, cao lau y wontons fritos... todo delicioso!!
Luego dimos una vuelta por la parte vieja, que está plagada de tiendas y nos resultó excesivamente comercial y turística, preguntamos en varias agencias porque queríamos ir el día siguiente a Hue en autobús. Finalmente cogimos un autobús que iba directo, tardaba aproximadamente 3,5 horas, y tenía asientos-cama. Nos costó 12 $ cada uno. Quedamos con el vendedor en que tendríamos que estar delante de la agencia al día siguiente a las 7:30, el autobús pararía allí para recogernos.A mañana siguiente estábamos como un clavo a las 7:15 delante de la agencia, que parecía que estaba siendo cerrada por un abuelillo. Cuando nos vio, hizo como para volver a abrirla y nos ofreció sentarnos dentro. Le dijimos que no hacía falta, que cerrara. Pero en estas que apareció por allí un tipo en moto y nos dijo que nos llevaría a la estación de autobuses. Le dijimos que no, que ya habíamos contratado el viaje el día anterior y que nos había dicho el chico que estaba allí que esperábamos delante de la agencia. Pero él, venga a insistir. Le preguntamos al abuelito, que nos dijo que pasaríamos dentro... No sabíamos qué hacer
. Hablaron entre ellos, al final, no con muchas confianzas, decidimos ir con el de la moto, suponiendo que él nos llevaría a la estación de autobuses y allí nos recogería el autobús... Así que fuimos primero uno y luego el otro, cuando nos dejó a los dos en la estación y vimos que iban trayendo a más gente así, nos quedamos más tranquilos...El viaje, super cómodo en esos autobuses con asientos-cama. Primero no sabíamos si habríamos hecho bien no cogiendo un transporte que parara en las montañas del mármolo la subida del cielo, pero llegamos alegramos, porque el día estaba malísimo, lloviendo, y tampoco hubiéramos podido ver apenas ningún paisaje.
Crucero: Vega Travel, crucero 2 días, 1 noche en habitación deluxe. Precio: US$ 212Lo mejor: Hacer Kayak en las zonas solitarias de la bahía.Lo peor: Demasiados barcos por todas partes.Amanecimos en Hanoi, desayunamos en el hotel y hablamos con el chico de recepción para dejar nuestras mochilas allí, pues ese día partíamos para la Bahía de Halong. Dejamos las mochilas en un cuarto (al que podía entrar cualquiera), y esperamos a que pasaran a recogernos para el Tour.Como habíamos leído acerca de bastantes malas experiencias en los barcos de Halong, intentamos ir más o menos sobre seguro, y llevábamos el tour contratado desde España con VEGA TRAVEL. Tras unas 3 horas y media en furgoneta (con paradita a medio camino en un sitio especial para turistas para ir al baño, tomar fruta, comprar algo,...) llegamos a Halong. Nos montamos en una barca que nos llevó a nuestro barco.Una vez embarcamos, nos hicieron un pequeño recibimiento dándonos algo de beber, repartieron las habitaciones y nos citaron al de media hora en el comedor para el almuerzo. La comida estuvo bien, variada y sabrosa. Luego fuimos en barca a la Surprising Cave (totalmente prescindible) y de ahí nos llevaron a hacer kayak por la Bahía (esto sí nos gustó mucho), llegamos en kayak a una especie de Bahía cerrada a la que se accedía a través de un túnel, y daba gusto estar allí, en mitad del silencio. Casi se nos hizo de noche en la vuelta en kayak hasta el barco, una vez allí nos preparamos para la cena (bien, como la comida), y luego el guía nos hizo cuantos truquitos y estuvimos varias horas de sobremesa con unos argentinos muy majos que iban en nuestro mismo barco. Luego, a la piltra que al día siguiente había que volver a madrugar.
Nos levantamos el día 29, desayunamos y nos llevaron en barca a un mirador desde el que se había unas bonitas vistas de la Bahía. Luego abajo, en la playa, te podías bañar, pero hacia un poco de frío y no nos animamos.Después de esto, los que habían contratado el Tour de 3 días (incluyendo isla de Cat Ba) continuaban viaje, y a los demás nos dejaron en el barco para esperar un rato (de relax), almorzar y volver a tierra, donde una furgoneta nos llevaría de vuelta a Hanoi. Nos dio pena no hacer la isla de Cat Ba, aunque luego unos chicos nos dijeron que era demasiado turística... No sé cómo será.De vuelta en Hanoi sobre las 17, fuimos al hotel, nos ofrecieron un taxi al aeropuerto por 300.000 VND (unos 11 €), aceptamos, y nos fuimos a dar otra vuelta para hacer tiempo.Luego fuimos al aeropuerto para coger el avión a Da Nang, para una vez allí coger un taxi que nos llevara a Hoi An (llegábamos sobre las 22). Aquí tuvimos nuestra pequeña odisea, después de regatear, conseguimos un taxi pequeño por 310.000 VND. Bueno, el taxi era una patata, nos llevó por un camino en el que no nos curzábamos apenas con nadie más, los cristales se le empañaban constantemente, el conductor no tenía muy claro por donde tenía que ir, y encima no entendía ni papa de inglés
. Total, que la primera prueba fue llegar a Hoi An, pero la segunda fue encontrar nuestro hotel. Finalmente, lo conseguimos, cuando llegamos nos estaban esperando. Hicimos checkin, nos dieron habitación (estaba muy bien), contratamos allí mismo la excursión a My Son para el día siguiente por 504.000 VND, nos dimos una ducha y a la cama.
Hotel: Tu Linh Palace 2, habitación deluxe. Precio: US$ 28
Lo mejor: Observar la vida en el barrio antiguo (primera impresión del país).
Lo peor: Para nosotros, Hanoi no tuvo mucho que ver como ciudad, en cuanto a monumentos. Por otro lado, la sensación de contaminación que se te pegaba a la garganta fue muy agobiante.
Salimos de España el día 26 de noviembre a las 6:45, llegamos a Hanoi a las 7 de la mañana del día 27, después de enganchar 3 vuelos seguidos en un total de 18 horas, durante las cuales sólo conseguimos dormir aproximadamente dos horas. A pesar de ello, llegamos más o menos bien de ánimo
. Lo primero, el visado de entrada. Como habíamos sacado la visa on arrival, hubo que entregar los papeles y esperar a que nos llamaran. Esto estaba organizado un poco regular, tienes q entregar los papeles en la parte de atrás del mostrador, y luego todo el mundo espera delante. El orden en que avisan tampoco es exactamente el de entrega de los papeles, porque a unos chicos que los entregaron después de nosotros les llamaron antes.
Una vez tuvimos nuestro visado en el pasaporte, ya estábamos oficialmente en Vietnam!!
Ahora empezaba la aventura. Lo primero, buscar medio de transporte que nos llevara a la ciudad. Salimos del aeropuerto y nos encontramos con los taxis, negociando precio con uno de ellos cerramos a 12 $. Una cosa muy curiosa es que quien negocia el precio es uno, te montas con él en el taxi, conduce unos metros hasta la salida de taxis y allí se baja, le dice a otro donde te tiene que llevar y cuánto te tiene que cobrar, y te vas con el nuevo taxista.
En el recorrido hasta Hanoi ya comenzamos a ver cómo va el asunto del tráfico, primero íbamos un poco alucinados pensando: "nos la vamos a pegar"
, pero cuando llegamos a la ciudad la cosa se comenzó a poner realmente interesante, y eso que aún nos quedaba por ver lo mejor, que en mi opinión es cuando vas de peatón...
El taxi nos dejó en nuestro hotel, el Tu Linh Palace 2, en calle Ma May. Entramos y nos recibieron muy afectuosamente, muy simpáticos. Nos dijeron que teníamos que esperar para poder entrar en la habitación, así que nos ofrecieron ir donde se sirven los desayunos y tomar algo mientras esperábamos. Así hicimos, sólo tomamos agua porque con el viaje era lo único que apetecía. Al de un rato, nos dijeron que ya teníamos la habitación lista. Teníamos la deluxe, nos ofrecieron la que daba a la calle o la que daba a un patio interior (horroroso). Cogimos la del patio interior porque lo que interesaba era dormir, y viendo el tráfico que había no sabíamos cómo sería aquello de noche.
Dejamos las cosas y salimos a visitar Hanoi. Al principio se me cayó el alma a los pies, yo creo que estaba afectada por tantas horas de vuelo y sin dormir, el caso es que empecé a agobiarme con el tráfico
. La verdad es que el tema del tráfico impacta bastante, al menos hasta que te acostumbras. Y eso que yo había leído bastante acerca de ello en foros y diarios, pero nada que ver con cuando lo sufres personalmente. Además, la contaminación se mascaba en el ambiente, notábamos el humo en la garganta, era muy agobiante. El tema del tráfico está en que van por la calzada los coches, las motos, los tuk-tuk, las bicicletas,... y las personas, todos a la vez, y nadie para. Cuando vas a cruzar una calle, nadie para, tienes que lanzarte a cruzar, y ya te esquivarán ellos. El truco está en andar a un ritmo más o menos continuo, sin pararte, y ellos ya te van esquivando.
Así andando llegamos el templo de la literatura. Nos gustó, aunque había mucha gente. Parecía que estaban celebrando allí algún tipo de fin de curso, porque había un gran grupo de chicas vestidas con el típico ao dai y chicos haciéndose fotos en grupo en el patio central del templo. Salimos del templo y empezó a llover, pero tampoco demasiado, así que fuimos andando hasta el mausoleo de Ho Chi Minh. Sólo queríamos verlo por fuera, no teníamos intención de entrar, además era tarde y estaba cerrado, así que tampoco hubiéramos podido hacerlo. El mausoleo (por fuera) bien, un edificio austero pero rodeado de un gran espacio ajardinado que es al menos un pequeño respiro en el trajín de la ciudad.
Junto al mausoleo está la pagoda de un solo pilar, no nos pareció nada del otro mundo...
Tras esto, ya era hora de comer, y estábamos bastante cansados, así que decidimos buscar algún sitio donde poder sentarnos un rato tranquilamente a comer algo. Se acercó un hombre con un tuk-tuk y nos ofreció llevarnos a los dos (a estas alturas ya se nos habían acercado tropecientas veces para ofrecernos taxi, moto, tuk-tuk,...), pero ahora había empezado a llover algo más, y queríamos ir al centro, así que regresamos con el hombre y lo sacamos por 3$. Fue toda una experiencia, lloviendo, con el paraguas puesto a modo de escudo por delante de nosotros, y en ese vehículo en el que parece que eres tú el que hará de parachoques en caso de accidente. En fin, un espectáculo. Además, mientras íbamos en el tuk-tuk me dio cosilla, porque dos personas ahí montadas tienen que pesar lo suyo, la verdad es que cuando paraba al hombre le costaba volver a arrancar. Bueno, al menos fue una forma más de sufrir el tráfico de la ciudad.
Comimos en AlFresco´s, un sitio muy occidental, no estábamos para andar buscando dónde comer.
Después de la comida, fuimos paseando para ver el teatro, el lago Hoan Kiem, el puente rojo,... Luego nos acercamos al teatro donde está el espectáculo de las marionetas de agua, pero vimos que había comenzado 15 minutos antes, y no teníamos fuerzas para esperar al siguiente (tampoco estábamos convencidos de querer ver un espectáculo de 1 hora en vietnamita, en las condiciones en que estábamos), así que fuimos para el barrio viejo y estuvimos paseando por allí, luego fuimos al hotel a descansar un poco.
Salimos a cenar y estuvimos comiendo en un local de la calle Ma May, en el número 74, había tanto occidentales como locales, y comimos Pho Bo (sopa con fideos, verduras y carne, no nos gustó mucho la pinta de la carne, así que nos comimos lo demás) y rollitos vietnamitas, que estaban buenísimos. Total, con la bebida: 124.000 VND (unos 4,5 €).
Salimos del local, dimos una vuelta, y volvimos al hotel... A la piltra
, que estábamos hechos polvo y al día siguiente había que madrugar para ir a la Bahía de Halong!!!